Egos...
Una razón real,
necesitamos una razón real
para creer en esto,
el brillo de nuestras espadas desenvainadas
iluminan más de lo que esperábamos
(y seguro nunca imaginaste
cuánto podía partirte esta idea).
Nos desarmamos,
absorbiendo la última gota
del veneno que pormetimos guardar;
quemamos vanamente las palabras,
pero lo aceptamos,
el ego es más de lo que juramos tener,
y ahora el tiempo pasa tan lento para nosotros
que desatamos los nudos de nuestras gargantas
con lo que no queremos decir
(¿Lo que no queremos decir?)
Somos dos narcisistas rompiéndonos las cabezas
contra nuestros propios reflejos,
no nos une nada en realidad,
lo sabés bien,
no nos podemos ofrecer nada,
sólo prestarnos nuestros cuerpos
para sentir que no necesitamos nada más,
yo nada de vos,
vos nada de mí,
es la coartada perfecta...
Y mientras reímos y tomamos alcohol en este bar
comprobamos una vez más
que la soledad es tan grande
que nos acostumbramos inútilmente,
nos acostumbramos,
tristemente,
a la soledad...
LAVOZDELASANGRE.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario