sábado, 12 de mayo de 2007

Ojos

Ojos
Un calor que hierve en los ojos,
te miro y comprendés,
comprendés a lo que me refiero.
Aumenta.
Grita en la sonoridad.
La inmensidad me parece tanto a lo vulgar,
buscar el vano silencio.
En el papel lleno de cruces,
el silencio es una agonía al finalizar el día,
el silencio de los humos del incienso,
como si en sus humos encontrara
el rostro de todas las cosas.
Inmóvil,
las sombras asexuadas que se reproducen solas,
besan el silencio,
aman el calor que hierve en los ojos,
y comprendés,
comprendés a lo que me refiero...